A finales de octubre cambia la hora y a las seis y media ya es de noche. Para quien trabaja hasta las siete o las ocho, eso significa una cosa muy concreta: o hay campo con luz, o no hay partido hasta abril.
El problema de las tardes
Entre semana, por la tarde, los campos de Gijón están ocupados: es cuando entrenan los clubes y las escuelas. Nosotros también: nuestra academia entrena hasta las 20:30. Lo que queda libre es justo después.
Y resulta que es una buena hora. A las 20:45 ya habéis salido de trabajar, y a las diez y poco estáis cenando en casa.
Qué pedirle a un campo para jugar de noche
- Que ilumine todo el campo, no solo el centro. Es el fallo más común.
- Que la luz esté incluida en el precio. En varios campos municipales el precio con luz es más alto: en Avilés, por ejemplo, el mismo campo de fútbol 7 pasa de 59,95 € a 66,90 € la hora. Lo tenéis todo comparado en cuánto cuesta alquilar un campo en Asturias.
- Aparcamiento al lado. A las diez de la noche y sudados, no apetece andar.
Lo que cambia al jugar con luz artificial
- Los balones altos se ven peor. Pasa en cualquier campo que no tenga luz de competición. Se juega más raso, y no pasa nada: suele salir mejor fútbol.
- Balón claro. Blanco o amarillo. El negro y el azul marino desaparecen.
- Petos de color vivo. De noche, el gris y el negro son el mismo equipo.
- Calentar en serio. Con frío y después de ocho horas sentado, los primeros sprints son los que rompen. Diez minutos de rondo y movilidad antes de empezar.
Invierno en Asturias: que no se caiga la pachanga
- Llueve, se juega. El césped artificial drena. Lo que hay que resolver es el después: ropa seca, toalla y chanclas en el coche.
- Tres capas finas mejor que una gorda. Térmica, camiseta y cortavientos que se quita a los diez minutos.
- Guantes finos y braga para el cuello a partir de diciembre.
- Hora fija. En invierno, el partido que hay que «organizar» cada semana no se organiza. El que es «los martes a las 20:45» se juega solo. El resto del método, en cómo organizar una pachanga en Gijón.
Nuestro campo, de noche
La L4F Pro Arena está en Camín de la Rasa 186 (La Providencia).
- De lunes a viernes, a partir de las 20:45. Hay un segundo turno a las 22:00.
- Iluminación LED incluida en el precio. No es luz de competición: el balón aéreo cuesta algo más de seguir que de día.
- 60 € por 1 h 15 min, el campo en exclusiva y hasta 14 jugadores: cinco euros por cabeza si sois doce, 4,30 € si sois catorce.
- Parking gratis junto al campo, vestuarios y aseos. No hay duchas.
- Autoservicio: os abrimos y el campo es vuestro durante la hora reservada.
- Mide 30 × 45 m: es un campo reducido, no un fútbol 7 de medidas oficiales.
Si queréis el mismo día y la misma hora todas las semanas, decídnoslo y, si está libre, os lo guardamos. Es lo que más ayuda a que un partido aguante todo el invierno.
A partir de las 20:45, con luz
La L4F Pro Arena abre dos turnos de noche de lunes a viernes, a las 20:45 y a las 22:00. Iluminación LED incluida, parking al lado y el campo en exclusiva: 60 € por 1 h 15 min para hasta 14 jugadores. Si queréis la misma hora cada semana, os la guardamos.
Si lo que queréis es competir y no solo jugar, las ligas de fútbol 7 de la zona están en esta comparativa.
Preguntas frecuentes
Los campos municipales y de clubes están ocupados entre semana por sus equipos hasta bien entrada la tarde. Después de las 20:30 se libera el hueco: la L4F Pro Arena alquila su campo con luz LED a partir de las 20:45, con un segundo turno a las 22:00.
En algunos sitios sí. En Avilés el campo de fútbol 7 pasa de 59,95 € a 66,90 € la hora cuando se enciende la iluminación. En la L4F Pro Arena la luz va incluida en los 60 €.
El juego raso se ve perfectamente. Lo que cuesta más es seguir los balones altos, salvo en campos con iluminación de competición. Con un balón blanco o amarillo y petos de color vivo se soluciona casi todo.
En césped artificial, sí: drena y el partido sigue. Lo que hay que llevar es ropa seca y una toalla, sobre todo si el campo no tiene duchas.
Entre las 20:45 y las 22:00. Antes chocáis con los entrenamientos de los clubes, y más tarde cuesta que venga todo el mundo un día laborable.




