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Rodilla del corredor o síndrome del tracto iliotibial

Hoy vamos a hablaros de la rodilla del corredor o síndrome del tracto iliotibial. No se trata de una de las lesiones más comunes en el fútbol pero también está presente.

Aunque esta lesión suele afectar a los corredores, también se encuentra en futbolistas además de ciclistas, nadadores, jugadores de baloncesto etc. Las posibilidades de presentarla se ven incrementadas sobre todo si en los días de descanso,  los futbolistas hacen otro tipo de actividad deportiva.

Introducción

El tracto o cintilla iliotibial es una estructura dinámica y multidimensional asociada a otras estructuras localizadas entre las lumbares y la cara anterior de la rótula,en la parte lateral del muslo.

Concretamente el tracto iliotibial se origina en la espina iliaca anterosuperior (EIAS), y se inserta en el tubérculo de Gerdy, en el cóndilo lateral de la tibia. Sus funciones principales son abducir y rotar ligeramente la cadera y la rotación externa y extensión de rodilla. Actuando como sinergista en la flexión de rodilla(>30º).

La rodilla de corredor o síndrome del tracto iliotibial suele considerarse una lesión por uso excesivo, es decir cuando las demandas son exceden las posibilidades. El dolor suele ser localizado en la cara externa de la rodilla.

Epidemiología

La rodilla de corredor o síndrome del tracto iliotibial afecta a entre un 7% y un 14% de los corredores. Sin embargo, es una lesión que también presentan los jugadores de fútbol ya que implica a aquellos sujetos que practican deportes de campo.

Creemos que es interesante conocer esta lesión, sobre todo para aquellos jugadores de categorías en las que es posible jugar a este deporte y practicar otras actividades, entre las que destaca correr. Además, muchos de los entrenamientos de fútbol implican correr, y por tanto el riesgo de desarrollar rodilla de corredor también está presente en este deporte.

Síntomas

A pesar de que los síntomas de cada jugador serán individuales, algunos de los más comunes son los expuestos a continuación:

  • Se trata de un dolor sordo y difuso que a diferencia de otras lesiones como la rotura de menisco por ejemplo, el paciente tiende a no saber localizar exactamente el punto de dolor.
  • El  jugador suele presentar dolor en la cara externa de la rodilla, a pesar de ser difuso.
  • El dolor puede aparecer al subir escaleras o al correr cuesta abajo.
  • Suele presentarse dolor en cualquier actividad que implique una flexión de rodilla de 30º aproximadamente
  • Si la lesión es grave, duele en reposo.

Diagnóstico

Como siempre os recordamos que debe ser un profesional sanitario el que diagnostique la rodilla del corredor o síndrome del tracto iliotibial puesto que es necesario realizar una exploración  y conocer al máximo las características del jugador.

Además, también será necesario descartar otra patología de rodilla como puede ser, por ejemplo, el esguince del ligamento lateral externo.

Etiología

Existen diferentes factores que pueden influir en el desarrollo de la rodilla del corredor o síndrome del tracto iliotibial pues se trata de una lesión multifactorial.

Dentro de factores intrínsecos al jugador encontramos:debilidad de separadores de cadera, pronación excesiva de pie y tropie, torsión tibia interna, genu varo o dismetría miembros inferiores.

En el grupo de los factores extrínsecos deben ser señalados aquellas acciones que impliquen una demanda excesiva (entrenamiento muy intenso o exceso de competición por ejemplo), calzado inapropiado, terreno de juego etc.

Tratamiento

El tratamiento para esta patología deberá ser individualizado, pues si por ejemplo durante la exploración se encuentra la debilidad de un separador de cadera, muy común del glúteo medio habrá que enfocar el tratamiento en la ganancia de fuerza.

En fases agudas, la terapia manual está recomendada, estudios como el de Baker RL et al., lo explican, así como la masoterapia en puntos gatillos. Será importante también el trabajo del control de la pelvis.

En fases subagudas y posteriores, la importancia de los ejercicios es mayor, y la progresión es necesaria, añadiendo ejercicios de fuerza (será esencial).

Específicos: 

  • Puente glúteo, a progresión con apoyo monopodal.
  • Aperturas laterales en cuadrupedia.
  • Trabajo con theraband: el trabajo de abducción de cadera será importante así como el de rotación externa.
  • Trabajo en escalones: por ejemplo: single-leg step-down.

Globales

  • Trabajo de gestos deportivos: posibilidad de añadir theraband
  • Entrenamiento con balón
  • Pliometría y saltos, con escalón o sin el.

Será imprescindible añadir la carrera en el proceso de rehabilitación de manera progresiva, sobre diferentes terrenos, para ir incluyendo cada vez más distancia, cambios de dirección,sprints etc.

En el estudio de Baker RL et al., se resumen los periodos de recuperación. Hay que tener en cuenta que deberán ser adaptados al deportista e individualizados, pero para obtener una idea global puede ser útil.

Conclusión

La rodilla del corredor o síndrome del tractor iliotibial no es una lesión de las más comunes en el fútbol, sin embargo si está presente sobre todo en aquellos jugadores que combinan este deporte con otras actividades. Por eso, conocer algunos aspectos generales puede ser  útil.

Bibliografía

Baker RL et al. Iliotibial Band Syndrome in Runners: Biomechanical Implications and Exercise Interventions. Phys Med Rehabil Clin N Am. 2016;27(1):53-77. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26616177/


Pegrum J et al. Iliotibial Band Syndrome. BMJ. 2019;364. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30898786/

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