La cafeína puede ayudar a un futbolista adulto a notar menos la fatiga y a mantener la intensidad y la concentración, sobre todo en la parte final de un partido. Es de los pocos suplementos con efecto el mismo día. Pero no le sienta igual a todo el mundo: puede quitarte el sueño, ponerte nervioso o darte palpitaciones, y no es para menores. Aquí tienes cómo actúa, cómo se usa habitualmente en adultos sanos y cuándo es mejor no tomarla.
Este artículo se reescribió por completo en 2026. La versión anterior daba una cantidad para adolescentes y atribuía a la cafeína efectos que no defendemos.
> Importante: esto es información general, no una pauta individual. Antes de tomar > cualquier suplemento, consulta con un dietista-nutricionista o con tu médico.
Qué es la cafeína y cómo actúa
La cafeína es una sustancia presente en el café, el té, el cacao, el mate o la guaraná, y también se fabrica y se añade a refrescos, bebidas energéticas, geles y cápsulas.
Actúa sobre todo en el sistema nervioso central: bloquea la señal de una sustancia (la adenosina) que se va acumulando y nos hace sentir cansados. Por eso te notas más despierto y el esfuerzo «cuesta» menos. No te da energía en el sentido de combustible: cambia cómo percibes el cansancio.
A las cantidades habituales su efecto diurético es leve; no es motivo para dejar de hidratarte bien.
En qué situaciones del fútbol puede ayudar (y en cuáles no)
| Puede ayudar | No es lo suyo |
|---|---|
| Partido o sesión exigente en la que necesitas estar despierto y concentrado | Compensar que has dormido mal o has comido poco |
| Sensación de fatiga en los últimos minutos | Tomarla antes de cada entreno «por costumbre» |
| Acciones intensas repetidas cuando ya vas cansado | Partidos por la noche si luego no vas a dormir |
Qué dice la evidencia, sin exagerar
La cafeína es una de las ayudas con más respaldo en el deporte. En deportes de equipo como el fútbol, varios estudios han observado mejoras en esfuerzos intensos repetidos y en la sensación de fatiga, aunque los resultados no son iguales en todos los jugadores ni en todas las pruebas.
Hay dos matices importantes. Primero, la respuesta es muy individual, en parte por genética: a unos les ayuda claramente y a otros apenas o les sienta mal. Segundo, más cantidad no es más rendimiento: por encima de cierto punto solo aumentan los efectos secundarios.
Cómo se usa habitualmente en adultos sanos
Lo que sigue son rangos de referencia que recoge la literatura para adultos sanos, no una pauta individual.
- Cantidad antes del esfuerzo: entre 3 y 6 mg por kilo de peso. Para una persona de 70 kg, la parte baja de ese rango serían unos 210 mg. Empezar por lo bajo es lo prudente: muchas personas no necesitan más.
- Cuándo: entre 45 y 60 minutos antes del partido o del entrenamiento.
- Límite diario: en adultos sanos, no pasar de unos 400 mg al día sumando todo (cafés, refrescos, té, geles, cápsulas).
- Formato: café, cápsulas o geles. Con el café es difícil saber cuánta llevas: depende del grano, de cómo se prepare y de la taza. Las cápsulas indican la cantidad exacta.
- Pruébalo antes en un entreno, nunca por primera vez el día de partido. Así ves cómo te sienta sin jugarte nada.
Tolerancia: por qué cada vez «notas menos»
El cuerpo se acostumbra. Si tomas mucho café a diario, puede que antes de un partido notes menos efecto. Por eso tiene más sentido reservarla para los días en que de verdad la necesitas (partido o sesión clave) que tomarla antes de cada entreno.
Cafeína y sueño: el efecto secundario que más pesa en un futbolista
La cafeína tarda varias horas en eliminarse, y en algunas personas bastantes más. Una dosis a media tarde puede seguir actuando cuando te vas a la cama, aunque creas que «te duermes igual»: el sueño suele ser más ligero.
Para un futbolista eso es un mal negocio. El sueño es la base de la recuperación, y perder calidad de sueño para ganar un poco de intensidad un día casi nunca compensa. En la práctica:
- Evítala por la tarde-noche, también en entrenos tardíos.
- Partido por la noche: piensa si merece la pena. Muchos jugadores prefieren no tomarla o tomar menos.
- Si notas que duermes peor, ese es el primer ajuste.
Otros efectos secundarios y quién no debería tomarla
Efectos que pueden aparecer, sobre todo con cantidades altas o en personas sensibles: nerviosismo, ansiedad, palpitaciones, temblor, dolor de cabeza, molestias de estómago o diarrea, e insomnio. Si te pasa algo de esto, no es tu suplemento.
Quién no debería tomarla sin consultar antes con el médico:
- Menores de edad. No damos cantidades para adolescentes ni niños. Antes de nada, lee ¿puede un adolescente tomar suplementos deportivos? y decidid en familia con un profesional sanitario.
- Embarazo y lactancia: los límites son más bajos; pregunta a tu médico.
- Hipertensión, arritmias o cualquier problema de corazón.
- Ansiedad, problemas para dormir, migrañas o molestias digestivas frecuentes.
- Quien toma medicación, porque algunos fármacos interactúan con la cafeína.
Las bebidas energéticas no son la vía
Es la forma más habitual de tomar cafeína entre futbolistas jóvenes, y la menos recomendable: mezclan cafeína con mucho azúcar y otros estimulantes, es fácil pasarse sumando latas y no están pensadas para menores. Lo contamos con detalle en bebidas energéticas: qué efectos tienen en el futbolista.
Si juegas federado: productos certificados
La cafeína no está prohibida por la Agencia Mundial Antidopaje (está en su programa de seguimiento). El riesgo está en los «preentrenos» y cápsulas que mezclan ingredientes: algunos suplementos han aparecido contaminados con sustancias prohibidas o llevan más estimulantes de lo que dice la etiqueta. Si compites, usa productos de un solo ingrediente y con certificación de análisis por terceros.
Antes que la cafeína: comida, sueño y entrenamiento
La cafeína no arregla una mala noche ni un estómago vacío. Está en lo más alto de la pirámide del rendimiento físico-nutricional: primero va un buen desayuno o comida antes del partido, dormir bien y entrenar con un plan. Si quieres ver cómo encaja con la creatina o la beta-alanina, tienes la visión general en suplementos que toman los futbolistas durante la temporada.
En el programa MVP-90 las pautas de nutrición van integradas en el proceso: la comida, el descanso y el entrenamiento se ordenan según tu calendario de partidos, y los suplementos, si tienen sentido, llegan después y con el visto bueno de un profesional sanitario.
Un caso real del MVP-90. Así mejoró Manuel su rendimiento en 12 semanas:
Preguntas frecuentes
La literatura recoge como referencia entre 45 y 60 minutos antes del esfuerzo. Pruébalo primero en un entrenamiento para ver cómo te sienta, nunca por primera vez el día de partido.
En adultos sanos, el rango de referencia es de 3 a 6 mg por kilo de peso, sin pasar de unos 400 mg al día en total. Es información general, no una pauta individual: consúltalo con un dietista-nutricionista o con tu médico.
Puede servir, pero la cantidad de cafeína de un café varía mucho según el grano y la preparación. Si te sienta bien y no juegas por la noche, es una opción sencilla; lo que no conviene es sumar cafés, refrescos y geles sin saber cuánto llevas.
No damos cantidades para menores y no lo recomendamos como ayuda para rendir. Las bebidas energéticas, que es como más la toman los jóvenes, son la peor opción. Lo explicamos en el artículo sobre adolescentes y suplementos.
Indirectamente sí, porque puede empeorar el sueño si se toma por la tarde o antes de un partido nocturno. Y dormir bien es una de las bases de la recuperación.




