Cómo entrenar durante la temporada en fútbol sin perder rendimiento
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Cómo entrenar durante la temporada de fútbol sin llegar fundido al partido

Cuando empieza la competición, seguir entrenando exactamente igual que en pretemporada suele ser un error. Los partidos, los minutos, las cargas del equipo, la fatiga y la recuperación cambian cada semana. Por eso, el trabajo individual de un futbolista también debería adaptarse.

El objetivo durante la temporada no es hacer el máximo trabajo posible. Es conseguir que la fuerza, la velocidad, la resistencia, el gimnasio y la recuperación encajen con tu calendario para ayudarte a rendir mejor cuando realmente importa: en el campo.

Por qué el entrenamiento cambia cuando empieza la temporada

Durante una etapa sin competición tienes más libertad para acumular trabajo, construir una base física y desarrollar capacidades concretas. Cuando llegan los entrenamientos regulares con el equipo y los partidos, aparece una nueva prioridad: seguir mejorando sin comprometer tu capacidad para competir.

Ese cambio explica por qué una pretemporada de fútbol y una semana de competición no deberían organizarse exactamente igual.

La idea clave: durante la temporada tienes que encontrar un equilibrio continuo entre mejorar, recuperar y competir.

Futbolista entrenando durante la temporada para rendir mejor en el campo

Hacer una sesión dura puede ser adecuado en un momento de la semana y una mala decisión en otro. Lo mismo ocurre con correr, hacer fuerza, introducir sprints o añadir un entrenamiento extra.

90 minutos, 20 minutos o 0: tu semana no debería ser igual

Imagina tres jugadores del mismo equipo. Los tres entrenan juntos durante la semana y tienen el mismo partido el fin de semana, pero uno juega 90 minutos, otro participa 20 y el tercero no entra al campo.

¿Tiene sentido que los tres hagan exactamente el mismo trabajo físico después?

No necesariamente.

La exposición competitiva ha sido diferente. Eso modifica la fatiga, la carga acumulada y el margen disponible para introducir nuevos estímulos.

Ajuste de cargas en fútbol según los minutos jugados en competición

Si has jugado muchos minutos

La recuperación y la gestión de la carga ganan importancia. Eso no significa que tengas que dejar de entrenar, sino que el trabajo debe colocarse con más precisión para seguir desarrollándote sin llegar al siguiente partido arrastrando una fatiga innecesaria.

Si has jugado pocos minutos

Puede existir más margen para complementar la semana. Pero tampoco significa que debas añadir volumen de forma automática. Hay que mirar qué carga has tenido con el equipo, cómo te encuentras y cuándo vuelves a competir.

Si no has jugado

No competir puede abrir una oportunidad para introducir estímulos que un jugador con 90 minutos quizá no necesita en ese momento. Aun así, la solución no es simplemente “hacer más”. El objetivo sigue siendo decidir qué necesita realmente ese futbolista.

Los minutos son una variable. No son toda la planificación.

La carga del equipo también cuenta

Uno de los errores más frecuentes es planificar el trabajo individual como si los entrenamientos del club no existieran.

Pero tu cuerpo no distingue entre “entrenamiento con el equipo” y “entrenamiento extra”. Todo suma dentro de la misma semana.

Antes de decidir qué trabajo adicional tiene sentido conviene conocer, entre otras cosas:

  • cuántos minutos has jugado;
  • cuántos entrenamientos tienes con el equipo;
  • cómo han sido esas sesiones;
  • cuándo es el próximo partido;
  • cómo estás recuperando;
  • si tienes molestias;
  • qué capacidades necesitas desarrollar;
  • y cuánto tiempo real tienes disponible.
Trabajo extra del futbolista durante la temporada para mejorar el rendimiento

Por eso un plan de entrenamiento personalizado para futbolistas no consiste en colocar varios ejercicios en un calendario. Tiene que responder a lo que está ocurriendo de verdad alrededor del jugador.

¿Es bueno hacer gimnasio durante la temporada?

Sí, el trabajo de fuerza puede seguir teniendo un papel importante durante la temporada. El problema no es el gimnasio. El problema es utilizarlo sin tener en cuenta la competición.

Un futbolista puede necesitar mantener o seguir desarrollando fuerza, potencia, estabilidad o tolerancia a determinadas acciones. Pero la dosis, la selección de ejercicios y el momento de la semana deben tener sentido.

Copiar una sesión de un futbolista profesional no te da esa información. Ves el ejercicio, pero no sabes qué hizo el día anterior, cuándo compite, cuántos minutos está jugando, qué volumen utiliza o qué objetivo persigue.

Por eso saber ejercicios no es lo mismo que saber programar.

El ejercicio es una pieza. Programar es saber dónde, cuándo y para quién encaja.

Si además estás buscando aumentar tu estructura física sin perder rendimiento, puedes ampliar este tema en nuestra guía sobre cómo ganar masa muscular siendo futbolista.

Velocidad en temporada: no basta con hacer sprints

La velocidad es una de las capacidades más determinantes del fútbol, pero entrenarla bien exige llegar con suficiente frescura para producir acciones de alta calidad.

Si introduces velocidad cuando estás excesivamente fatigado, puede que termines acumulando más cansancio sin conseguir el estímulo que buscabas.

Por eso el trabajo de aceleración, sprint, potencia o pliometría debe coordinarse con los entrenamientos del equipo y el partido.

Si quieres profundizar en esta capacidad, aquí tienes nuestra guía sobre cómo entrenar la velocidad en el fútbol.

¿Hay que salir a correr durante la temporada?

No existe una respuesta universal.

Durante una etapa sin equipo, la carrera puede tener más protagonismo porque necesitas construir determinadas adaptaciones. En plena temporada, buena parte del estímulo de carrera y esfuerzos repetidos ya aparece dentro de los entrenamientos y partidos.

Eso significa que añadir kilómetros simplemente porque “hay que hacer cardio” puede no ser la mejor decisión.

En determinados jugadores, sin embargo, puede seguir teniendo sentido introducir trabajo aeróbico o de resistencia adicional. La clave es valorar si realmente necesitan ese estímulo y si pueden asimilarlo dentro de su semana.

Si quieres entender mejor esta capacidad, puedes leer nuestra guía sobre cómo mejorar la resistencia en el fútbol.

Recuperar también forma parte del entrenamiento

Muchos futbolistas ambiciosos sienten que descansar, reducir volumen o modificar una sesión significa perder progreso.

No siempre es así.

Entrenar genera fatiga. Competir también. Y las adaptaciones aparecen cuando eres capaz de asimilar ese trabajo.

Por eso habrá semanas en las que mantener la sesión prevista tenga sentido y otras en las que lo inteligente sea reducir, modificar o priorizar.

La disciplina no consiste únicamente en hacer más. También consiste en tomar buenas decisiones para poder seguir entrenando y compitiendo durante muchos meses.

El feedback del futbolista cambia la planificación

Una planificación individualizada necesita información actualizada.

Una semana puedes jugar pocos minutos y la siguiente disputar el partido completo. Puedes pasar de encontrarte fresco a tener una molestia. El equipo puede modificar su calendario o aumentar la carga de entrenamiento.

Si esa información no llega a quien programa tu trabajo, las decisiones se toman sobre una realidad que ya no existe.

Por eso comunicar minutos, sensaciones, molestias, disponibilidad y cambios de calendario no es un trámite. Forma parte del entrenamiento.

¿Ahora mismo haces gimnasio, carrera o trabajo extra pero no tienes claro cómo encajarlo con tu equipo?

Ese es precisamente uno de los problemas que resolvemos dentro de MVP-90: organizar tu preparación física alrededor de tus partidos, tus cargas y lo que realmente necesitas mejorar.

Los 6 errores más comunes al entrenar durante la temporada

1. Repetir la misma rutina todas las semanas

Tu calendario cambia y tu participación en competición también. Una planificación que nunca se modifica deja de responder a tu realidad.

2. Hacer más trabajo porque no estás jugando

No jugar puede permitir introducir más estímulo, pero el volumen extra debe tener un objetivo. Más trabajo sin dirección no garantiza más mejora.

3. Entrenar fuerte demasiado cerca del partido

La calidad de la sesión no se mide por lo cansado que terminas. El estímulo debe colocarse donde pueda ayudarte, no donde interfiera con la competición.

4. Copiar entrenamientos de profesionales

El ejercicio puede ser bueno y, aun así, no ser la mejor decisión para ti. El contexto importa tanto como el movimiento.

5. Ignorar las sensaciones y las molestias

Una molestia, una semana especialmente exigente o una recuperación peor de lo habitual pueden obligar a modificar prioridades.

6. Confundir constancia con rigidez

Ser constante significa mantener el proceso. No significa repetir exactamente lo mismo independientemente de lo que ocurra.

Entonces, ¿cómo debería entrenar un futbolista en temporada?

No necesitas una regla universal del tipo “si juegas 90 minutos haz esto” o “si no juegas haz aquello”. Necesitas unos principios claros y una planificación capaz de adaptarlos a tu situación.

  • Ten en cuenta la carga del equipo.
  • Valora tus minutos de competición.
  • Coloca el trabajo físico con intención.
  • Mantén la calidad por encima de acumular volumen.
  • Prioriza la recuperación cuando sea necesario.
  • Comunica cómo estás respondiendo.
  • Modifica el plan cuando cambie el contexto.

Cuanto más competitivo sea tu calendario, más importante resulta ordenar bien todas estas variables.

¿Y si soy futbolista amateur y además estudio o trabajo?

La necesidad de individualizar puede ser todavía mayor.

No es lo mismo poder organizar todo tu día alrededor del fútbol que entrenar después de una jornada laboral, compaginar estudios, desplazamientos o responsabilidades familiares.

En esos casos, intentar copiar la estructura de un profesional puede generar todavía más problemas. La planificación tiene que adaptarse al tiempo, la recuperación y el contexto disponibles.

Si este es tu caso, también puedes leer nuestro artículo sobre cómo seguir rindiendo en el fútbol amateur con más de 30 años.

Preguntas frecuentes sobre el entrenamiento durante la temporada

¿Cuántos días de gimnasio debería hacer un futbolista?

Depende del calendario, los entrenamientos del equipo, los minutos de competición, el nivel del jugador, sus necesidades y su capacidad para recuperar. No existe un número que sea óptimo para todos.

¿Puedo entrenar fuerza si tengo partido el fin de semana?

Sí, pero la sesión debe integrarse correctamente dentro de la semana. El problema no es trabajar fuerza, sino utilizar una carga, un volumen o un momento que interfieran con tu rendimiento.

¿Qué hago si no he jugado el partido?

No jugar puede permitir introducir determinados estímulos adicionales, pero la decisión debería tener en cuenta la carga del equipo, tu estado físico, el próximo partido y aquello que necesitas desarrollar.

¿Es malo salir a correr durante la temporada?

No. Puede ser útil en determinados contextos. Lo que no tiene sentido es añadir carrera de forma automática sin valorar el estímulo que ya recibes entrenando y compitiendo.

¿Debo descansar si estoy muy cargado?

La carga debe valorarse dentro del contexto completo. A veces tendrá sentido mantener el trabajo, otras modificarlo y otras reducirlo. Lo importante es no convertir una planificación en algo rígido.

¿Cómo sé si mi trabajo extra me está ayudando?

Debe existir un objetivo claro, una progresión, una relación con tus necesidades y una respuesta compatible con el resto de la semana. Si simplemente acumulas sesiones sin saber qué estás desarrollando, probablemente falte estructura.

La diferencia entre tener una rutina y tener un proceso

Puedes encontrar miles de ejercicios gratuitos.

También puedes descargar rutinas, copiar entrenamientos de profesionales o construir una semana combinando gimnasio, carrera y fútbol.

La dificultad real aparece cuando tienes que decidir qué mantener, qué cambiar, qué reducir y qué priorizar cada semana.

Ahí está la diferencia entre tener ejercicios y tener una planificación.

Dentro de MVP-90, nuestro programa de preparación física individualizada para futbolistas, partimos de la situación del jugador para organizar fuerza, velocidad, potencia, resistencia y recuperación alrededor de sus entrenamientos, partidos, minutos y objetivos.

El objetivo no es que hagas más cosas.

El objetivo es que cada cosa que haces tenga sentido.

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¿Quieres dejar de improvisar tu preparación física?

Si entrenas con tu equipo y además haces gimnasio, carrera o trabajo individual, pero no sabes si estás colocando bien las cargas, podemos valorar tu caso.

En MVP-90 trabajamos con una planificación adaptada a tu calendario, tus minutos, tus objetivos y tu evolución para que el trabajo extra se convierta en una ayuda real dentro del campo.

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