Sirven, pero no para lo que se suele decir. El foam roller, el masaje y los estiramientos mejoran cómo te sientes y tu movilidad durante un rato: menos sensación de carga, más soltura, más confianza para entrenar. Lo que no hacen por sí solos es «prevenir lesiones» ni «acelerar la recuperación». Usados sabiendo eso, son una buena herramienta. Usados en lugar de dormir, entrenar fuerza y controlar la carga, cuidan el detalle y descuidan lo que importa.
Aquí tienes qué hace cada cosa, cuándo usarla y una rutina de foam roller de 5–6 minutos para antes de entrenar, con su versión de después.
Lo que nos contó un fisioterapeuta
Buena parte de lo que sigue sale de la conversación que tuvimos en nuestro pódcast con el fisioterapeuta Josevi Piris, divulgador en Millennial Fisio, que ha trabajado con futbolistas federados y de cantera. Son sus opiniones profesionales, no un consejo médico para tu caso. Tienes también la entrevista a Josevi Piris en el blog.
Su idea central es una pirámide. Cuando un futbolista está cansado tiende a lo cómodo: el masaje, las botas de presoterapia, la bañera. Pero lo que de verdad pesa en la recuperación es lo que cuesta: dormir bien, comer lo adecuado y no meter picos de carga. Solo cuando esa base está cubierta tiene sentido añadir estrategias pasivas, y ahí, según él, va «al gusto del futbolista»: lo que a cada uno le siente mejor.
La conversación completa con el fisioterapeuta Josevi Piris, en nuestro pódcast:
Qué hace cada herramienta y qué no
| Herramienta | Qué hace de verdad | Qué NO hace | Cuándo usarla |
|---|---|---|---|
| Foam roller | Baja la sensación de carga y rigidez y da algo más de movilidad durante un rato. Te lo haces tú, cuando quieres | No «rompe» adherencias, no evita lesiones, no acelera la reparación del músculo | Antes de entrenar si te notas pesado; después o por la noche para sentirte mejor |
| Masaje manual | Reduce la sensación de dolor y aporta bienestar; eso ayuda a descansar | No «descontractura» de forma duradera, no elimina el ácido láctico, no sustituye al sueño | Cuando lo básico ya está cubierto. Con dolor real, primero valoración del fisio |
| Pistola de masaje | Lo mismo que el roller, más cómoda y localizada | No repara ni protege | Igual que el roller, sin apretar sobre hueso ni zonas doloridas |
| Estiramiento estático | Mejora la sensación muscular y la movilidad a corto plazo; ayuda a quien está muy rígido | No está claro que reduzca lesiones; no quita las agujetas; largo y justo antes de esprintar, no ayuda | Después de entrenar o en sesiones aparte |
| Movilidad dinámica | Prepara las articulaciones y el gesto, sube la temperatura, te mete en el entrenamiento | No sustituye al calentamiento completo ni al trabajo de fuerza | Siempre antes de entrenar y de jugar |
Según nos contó Josevi, masaje y foam roller comparten mecanismo: actúan sobre las sensaciones. Y eso tiene valor: si te notas mejor, descansas y entrenas mejor. Lo que él no ve respaldado por la literatura que maneja es que el músculo se recupere antes por recibir masaje, ni que «active la circulación» más que moverse.
Foam roller en la práctica
Antes de entrenar: rutina de 5–6 minutos
El objetivo es llegar al calentamiento sintiéndote ligero; por ejemplo, el jueves después de un miércoles duro.
Cómo se hace: pasadas lentas a lo largo del músculo, presión tolerable (molesta un poco, pero puedes respirar normal y no aprietas los dientes) y 30 segundos por zona y pierna. Si hay una o dos zonas que notas más cargadas, súbelas a 45 segundos. No hace falta más.
| Zona | Cómo colocarte | Detalle |
|---|---|---|
| Gemelo | Sentado, rodillo bajo la pantorrilla, manos atrás | Cruza la otra pierna encima si quieres más presión |
| Cuádriceps | Boca abajo, apoyado en antebrazos, rodillo bajo el muslo | Desde encima de la rodilla hasta la cadera, sin pasar por la rótula |
| Isquiotibiales | Sentado, rodillo bajo la parte posterior del muslo | Una pierna cada vez; con las dos a la vez apenas hay presión |
| Glúteo | Sentado sobre el rodillo, tobillo cruzado sobre la rodilla contraria | Inclínate hacia el lado de la pierna cruzada |
| Aductor | Boca abajo, pierna abierta en ángulo, rodillo bajo la cara interna del muslo | Presión suave: es una zona sensible |
| Espalda alta | Tumbado boca arriba, rodillo bajo las escápulas, manos sujetando la cabeza | Solo la zona dorsal; no bajes a la lumbar |
Después del rodillo, pasa a la movilidad dinámica y a la activación. El orden completo lo tienes en ejercicios de activación para futbolistas.
Después de entrenar o por la noche
Mismas zonas, otra intención: bajar revoluciones. Pasadas más lentas, presión más suave, 45 segundos por zona y respiración tranquila. No estás «limpiando» el músculo: te ayudas a sentirte mejor, y eso puede hacer las agujetas más llevaderas un rato y facilitar el descanso. No tiene que ser nada más acabar: a muchos les va mejor en casa, antes de dormir.
Zonas que hay que evitar
- La zona lumbar. Si te duele la espalda baja, el rodillo no es la solución.
- Articulaciones y hueso: rótula, parte de atrás de la rodilla, tobillo, cuello.
- Zonas con dolor agudo, hematoma, hinchazón o una lesión reciente. Si sospechas una rotura o un esguince, no se pasa el rodillo «a ver si suelta»: se va al fisioterapeuta o al médico.
- Dolor que no es de carga: pinchazo, dolor que va a más o que dura días. Lo mismo.
Con pistola en vez de rodillo, las zonas a evitar son las mismas. Cómo manejarla, en pistola de masaje en fútbol.
Estirar: ¿antes o después de jugar?
Antes, movilidad dinámica. Balanceos de pierna, zancadas con giro, aperturas de cadera: movimientos que se parecen a lo que vas a hacer y suben la temperatura. El estiramiento estático largo, de aguantar la postura mucho rato, no es buena idea justo antes de esprintar, saltar o golpear. Estirar unos segundos una zona que notas tirante no te va a estropear nada; convertir el calentamiento en una sesión de estiramientos, sí. Lo desarrollamos en calentamiento estático vs. calentamiento dinámico.
Después, si te sienta bien. Al acabar, el estático ya no interfiere con nada. No esperes que te recupere antes ni que te quite las agujetas: como explicamos en ¿debemos estirar si jugamos al fútbol?, lo que cambia es sobre todo la sensación. Si te ayuda a cerrar el entrenamiento y a relajarte, tiene su sitio.
En sesiones aparte, si estás muy rígido. Según Josevi, a quien está muy limitado de movilidad le viene bien trabajarla, aunque no sea lo prioritario. Si es tu caso, dedícale un rato un par de días por semana, lejos del partido. Para qué sirve ganar recorrido y cómo trabajarlo está en rango de movimiento en fútbol y en beneficios de la flexibilidad en el fútbol.
Tu rutina personal vale, aunque no «arregle» nada
En el pódcast, Alejandro contaba que, después de varias lesiones graves de rodilla, necesita su rato de movilidad, rodillo y activación antes de entrenar para no sentirse «un ladrillo». La respuesta del fisio fue clara: si a ti te funciona y te da confianza, es perfecto para ti. Los factores psicosociales —entrar al campo seguro, con menos miedo— también cuentan en el rendimiento y en cómo te mueves.
No tires tu rutina porque alguien diga que «no tiene evidencia». Ponla en su sitio: es un complemento que te hace sentir bien, no tu plan de protección.
Ese criterio es el que aplicamos en el programa MVP-90: primero se planifican la fuerza y la carga de la semana; la rutina previa de cada futbolista se respeta y se ajusta alrededor.
Lo que sí reduce el riesgo de lesión
Primero, el matiz de Josevi: las lesiones no se pueden evitar. Muchas son traumáticas —una entrada, un mal apoyo— y contra eso no hay rodillo que valga. Se habla de reducir el riesgo; en sus palabras, de quitarle papeletas a la lotería. Y lo que más papeletas quita es esto:
- Fuerza bien planificada. Un músculo se lesiona cuando recibe más carga de la que está preparado para soportar, y esa capacidad se sube entrenando. Con valoración previa, plan adaptado al jugador y encajado en su semana. Tienes la base en entrenamiento de fuerza en fútbol y en prevención de lesiones en el fútbol.
- Sueño. Está en la base de la pirámide del fisio y es lo que menos se cuida.
- Carga controlada. Sin picos: ni tres días parado y luego doble sesión, ni sumar gimnasio, club y pachanga sin mirar el total. Cómo repartirla, en el microciclo de entrenamiento; las señales de que te estás pasando, en cómo saber si te estás sobreentrenando.
Tres mitos que conviene soltar
«El masaje descontractura.» La sensación de «nudo» es real, y notar la zona más suelta después, también. Lo que cambia, según el fisio, es sobre todo la sensación de dolor y de tensión. Por eso una zona que se carga una y otra vez pide revisar la carga y la fuerza, no más masajes.
«Elimina el ácido láctico.» El lactato que produces en un esfuerzo intenso lo gestiona tu cuerpo por sí solo en poco tiempo, y no es el causante de las agujetas del día siguiente. No hay nada que «drenar» con un rodillo o con las manos.
«Me han recolocado.» Josevi hablaba de la imagen del fisio como «el del box que da masajes, estira y recoloca» y la atribuía a una visión muy mecanicista del cuerpo, como si fuera una máquina con piezas que se salen de su sitio. Lo que notas después suele ser, otra vez, un cambio de sensaciones: alivio y soltura. Bienvenido sea, pero no te protege de la siguiente lesión.
Errores que vemos a menudo
- Usar el rodillo como calentamiento. Es el paso previo; luego hay que moverse.
- Apretar hasta que duela mucho. Más dolor no es más efecto. Si te tensas para aguantar, estás consiguiendo lo contrario.
- Pasar el rodillo sobre una lesión reciente para «soltarla».
- Gastar en masajes y dormir poco. La pirámide al revés.
- Culpar a no estirar. «Te has roto porque no estiras» no ayuda a nadie: mete miedo y señala un factor que, según el fisio, no está nada claro que sea el decisivo.
Un caso real del MVP-90. Leonardo recuperó la explosividad a los 30 años con un trabajo de fuerza bien planificado:
Preguntas frecuentes
En los dos, con intención distinta. Antes, 5–6 minutos de pasadas lentas para quitarte la pesadez y pasar a la movilidad dinámica. Después o por la noche, más suave y lento, para relajarte. No sustituye ni al calentamiento ni al descanso.
Antes, movilidad dinámica; el estiramiento estático largo no conviene justo antes de esprintar. Después puedes estirar en estático si te sienta bien, sabiendo que mejora la sensación y no la recuperación del músculo. Si estás muy rígido, trabaja la movilidad en sesiones aparte.
Sirve para sentirte mejor: menos dolor percibido y más bienestar, y eso ayuda a descansar. Según nos contó el fisioterapeuta Josevi Piris, no hay base para decir que acelere la recuperación del músculo. Dormir, comer bien y controlar la carga pesan mucho más.
No se puede afirmar. Ayuda a que te notes mejor antes de entrenar; lo que más reduce el riesgo de lesión es la fuerza bien planificada sobre una base de sueño y carga controlada.
Entre 30 y 45 segundos por zona y pierna, con pasadas lentas y una presión que puedas tolerar respirando normal. Más tiempo o más dolor no dan más resultado.
Sí, con presión suave y las mismas zonas a evitar. Si un chico o una chica en edad de crecimiento tiene dolor en el talón, la rodilla o la cadera, eso no se trata con rodillo: lo valora un fisioterapeuta o un médico.
Conclusión
Foam roller, masaje y estiramientos son la parte de arriba de la pirámide: hacen que te sientas mejor, y eso importa. Pero la base se duerme, se come y se entrena. Si tu rutina te da confianza, mantenla; asegúrate de que debajo hay fuerza planificada y una carga semanal con sentido.
Si quieres que esa base esté hecha a tu medida, en el programa MVP-90 partimos de una valoración inicial, planificamos la fuerza alrededor de tus entrenamientos y partidos, y ajustamos cada semana según tu fatiga y tus molestias. Online desde cualquier país o presencial en Gijón. No es una garantía contra las lesiones: es poner de tu lado lo que sí depende de ti.




